El sistema respiratorio
El sistema respiratorio
Anatomía y funciones
El sistema respiratorio
Anatomía y funciones
Nuestro organismo depende de un suministro constante de oxígeno. Los seres humanos pueden vivir unas pocas semanas sin comer, unos pocos días sin beber, pero sólo unos pocos minutos sin respirar. El aparato respiratorio conduce aire al interior del organismo, lleva el oxígeno al torrente sanguíneo y elimina el dióxido de carbono.
La anatomía del aparato respiratorio puede dividirse en dos secciones principales: la vía respiratoria superior e inferior. La nariz, la boca y la garganta son todas partes de la vía respiratoria superior. La vía respiratoria inferior se compone de la tráquea, la cual se divide en los bronquios, que a su vez se dividen en conductos más y más pequeños llamados bronquiolos. Estos terminan en unos sacos semejantes a pequeños globos de aire llamados alvéolos.
El oxígeno que inhalamos se transfiere al torrente sanguíneo en los alvéolos de pared delgada, a través de millones de pequeños vasos sanguíneos (capilares) que están envueltos alrededor de cada uno de los alvéolos. En el intercambio, el dióxido de carbono es transferido fuera del torrente sanguíneo y exhalado cada vez que espiramos. Hay alrededor de 300 millones de alvéolos en promedio en el aparato respiratorio de un adulto, creando una superficie de un área total de 70-80 metros cuadrados para el proceso esencial de intercambio gaseoso.


