El sistema respiratorio
El sistema respiratorio
Cómo respiramos
El sistema respiratorio
Cómo respiramos
Utilizamos músculos especializados que nos permiten respirar. Los pulmones no tienen músculos propios. El músculo que nos permite inspirar (inhalar) se llama diafragma, un músculo fino, arqueado que se extiende a través de la base del tórax. Cuando el diafragma se contrae, su arco tira hacia abajo, haciendo la cavidad torácica más grande. La presión en los pulmones es menor que la presión de aire en el exterior, por lo cual el aire se desplaza a través de las vías respiratorias dentro de los pulmones. Los músculos entre las costillas (músculos intercostales) también nos ayudan a respirar moviendo la caja torácica.
La respiración puede suceder sin esfuerzo. Cuando descansamos, espiramos (exhalamos) sin necesidad de ayuda de los músculos. Gracias a su elasticidad natural, los pulmones y la pared torácica, que son activamente extendidos durante la inhalación, se contraen y expulsan el aire fuera de los pulmones cuando el diafragma se relaja. Durante el ejercicio activo, sin embargo, usamos los músculos abdominales para empujar el diafragma contra los pulmones, ocasionando que el aire en los pulmones sea empujado hacia afuera.
Usualmente, la respiración sucede automáticamente. Gracias a una parte especial de nuestro cerebro llamada el centro respiratorio, no necesitamos concentrarnos en respirar. Lo cual es muy útil: el adulto sano promedio en reposo inhala y exhala de 12 a 20 veces por minuto – lo que representa 28.800 veces por día. No ser capaz de respirar libremente se vuelve rápidamente angustioso. El exceso de flema en los bronquios y pulmones hace la respiración dificultosa y puede conducir a una tos productiva. Afortunadamente, Mucosolvan® es un tratamiento efectivo para la tos con flema – por lo que usted puede respirar de nuevo libremente.
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